El día que yo también sentí asco

Mucha modosa sarasa sobrevino a la contratapa del “Página|12” publicada el martes. Fito Páez:La mitad”.

Demasiada crítica aviesamente inflexible con distinta vara que la usada para medir incontables 'exabruptos' en declaraciones realmente discriminadoras y soliviantadoras de violencia social de los personajes de la infame casta de la artificiosa urbanidad:  
"La gente me pide, mátenlos!, maten a la yegua". "Seré candidato aunque tenga que tirar a Kirchner por la ventana, porque no lo aguantamos más". "A esta pelea la vamos a ganar por Knock-out o por abandono". "El velorio fue un montaje de Fuerza Bruta". "Lo que dice la gente en la calle: el cadáver no estaba en el cajón; otro, ¿por qué no lo mostraron?". "Ella engañó con el llanto y con el vestido negro. A lo mejor no lloró tanto". "Yo soy viuda y no arrastro mi viudez con el mundo que me rodea. Dos semanas sobran". "El luto pasó de moda, yo me separo antes que se mueran". "Poblaciones con muy poco nivel cultural... Las provincias más pobres no se caracterizan por tener la mejor calidad del voto, eh". "Ojo en la Sociedad Rural, los camioneros preparan una emboscada y será una masacre". "El dinero de las asignaciones se va por la cloaca del paco y el juego". "Kirchner eligió morirse antes que perder una elección". "Si deben venir al centro, esquiven la 9 de julio o correrán peligro". "No podemos seguir tan expuestos como sociedad, tan expuestos a una inmigración descontrolada". "El descontrol, el avance de la inmigración ilegal, el narcotráfico, la delincuencia".
Y hay más, desgraciadamente fueron cientos de sentencias de esa índole que, sin embargo, pocos cuestionaron y algunos consintieron. Ni qué decir, ahora, sobre la perversa imputación al a$co de Fito, desacreditando metódicamente pasiones e ideales. Es que el ladrón piensa que todos son de su condición.
Es muy triste que entre los intransigentes y confundidores jueces, haya tantos cabecitas negras trasvasados a peones y capataces utilitarios, que pretenden pertenecer mediando la aprobación de los desideologizantes defensores de la propiedad, la tradición y las buenas costumbres. 
Si estás entre estos, vos sí que “sos bienvenido”. Y, por tanto, la “euforia” de Páez seguramente te resulta ajena.

No jodamos…

Ahora, luego de 10 días de Campaña perdidos con el debate sobre “el debate”, parece que vienen otros tantos dedicados a interpretar y justificar a un rosarino que hace música y transa lindas minas. De hecho, yo -chaqueño que desafina hasta el “Arroz con leche”- también entré en el juego de la corporación opositora.
El error, estratégico si se quiere, más que del rockero que puede pensar lo que quiera y decirlo sin reveses como corresponde, es de la prensa supuestamente oficialista, a partir de la editorial del diario que lo puso en su Contratapa sin advertir que podían haberle sugerido a su autor que cambie, por ejemplos: repugna por desconcierta, asco por irritación y repulsión por pesadumbre. Calificativos más cool, aptos para guachiturris: ¿viste, gor?
Apenas una leve edición no hubiera modificado la línea discursiva, pero tampoco desagradaría tanto a las recoletas señoras y a los paquetes caballeros de costumbres tan patricias. Y tan cínicas. Y tampoco les justificaría la “profecía autocumplida” de la tiránica crispación a los escribidores del nuevo Estatuto del Coloniaje. Así Páez sea un rockero rosarino y no un ideólogo kirchnerista ni un planificador gubernamental, ya que eso -con las anteojeras de la tilinguería- no tiene diferencias.


1983-85

¡Qué épocas! Todavía no votaba aunque ya militaba formando ideas propias y tribales.
Por entonces y entre viaje y viaje -en varias peñas organizadas por los estudiantes de la Universidad del Litoral en Santa Fe de la Veracruz- conocí a un joven rockero de la movida aperturista que teloneaba a Baglietto, Fandermole, Abonizio, Fabiana Cantilo y otros artistas ya consagrados. Un flaco desgarbado y bastante gangoso aquel tal Fito Páez.
Y no es un detalle. Un tipo que modula como Bonelli pero vende millones de placas ha de tener algún talento, al menos para quienes lo oyen o lo bailan. Igual que la estrella de TN, pero con cualidades distintas y seguidores diferenciados, claro. O a quienes les agrada lo que canta uno y lo que opina otro, no puedo menos que suponerlos acríticos o incongruentes, a riesgo de que se aprecie discriminador: en definitiva, me dedico a las ciencias dúctiles -que llaman duras- y habitualmente aplico discriminantes para clasificar conjuntos: para incluir o descartar elementos. ¡Zas!


1980-95

El coronel José Alberto David Ruiz Palacios había sido, nada menos, Subsecretario del Ministerio de Interior de la Nación con Harguindeguy entre 1976 y 1980. Tiempos de plena guerra sucia en la dictadura cívico-militar. A comienzos del ’80, el coronel cordobés fue nombrado Interventor Federal del Chaco hasta restablecida la democracia, cuando se retiró silbando bajito a su mediterráneo y docto-castrense terruño.
Desde el ’83 al ’91 hubo dos gestiones justicialistas en la ex Provincia “Presidente Perón”. Una -fuertemente cuestionada durante la marchita primavera radical y las sequías que arrasaron la producción agrícola- terminó acusada mediática y socialmente por hechos turbios nunca fehacientemente comprobados judicialmente. La segunda -intachable a pesar de las inundaciones que volvieron a devastar sembradíos y ganado soportando además el estallido de la hiperinflación- se encargó de poner a la provincia en caja y, para ello, debió desatender algunas cuestiones que fueron insensatamente recriminadas por el establishment telúrico.
En el ’89, con su partido “Acción Chaqueña”, apenas 6 años después de los siniestros hechos y las manos manchadas con sangre, el viejo coronel se consagró democráticamente Intendente de Resistencia, capital de mi provincia. Dos años después -impedido por los años de residencia exigidos para la gobernación- se postuló a la Cámara de Diputados del Chaco y sí, fue erigido presidente. Su ex Ministro de Salud Pública, el médico radical -ni faltaba aclararlo- Rolando Tauguinas, asumió la gobernación de la provincia con una UCR nuevamente colaboracionista -para variar- que le aportó la diferencia necesaria en la Segunda Vuelta. El voto cautivo del radicalismo prefirió cambiar de celda, aunque el discurso antipolítico de la aventura accionchaqueñista duraría cuatro años.

Y sí, en aquellos años yo también sentía asco. Y desconcierto. Y mucha bronca.
En el Semanario “Los ‘90” publiqué -casi catárticamente e intentando comprender- una columna parangonando a “la mitad” de mis comprovincianos con las recomendaciones de Nicolás Maquiavelo: “El príncipe debe hacerse temer, de modo que si no se granjea el amor al menos evite el odio, pues no es imposible ser a la vez temido y no odiado; y para ello bastará que se abstenga de apoderarse de los bienes y de las mujeres de sus ciudadanos y súbditos…; pero sobre todo abstenerse de los bienes ajenos, porque los hombres olvidan antes la muerte del padre que la pérdida del patrimonio.”


2007-11

Los consejos de Maquiavelo pueden tener correspondencia parcial con lo sucedido en el Chaco por entonces, si planteamos reduccionismo a las condiciones de endeudamiento nacional y absolutismo en las decisiones y hasta desestimamos la debilidad de la democracia constantemente presionada por las patrias militar, rural, financiera, industrial, sindical y demás.
Pero asimismo, resulta insoslayable advertir que no aplica a los apoyos demostrados recientemente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. ¿Por qué? Porque los cuatro años de desgestión macrista fueron criminales: bajaron líneas xenófobas y mataron padres, hijos y espíritus santos con la UCEP, sumados al decadente estado cultural, educacional y sanitario de la París latinoamericana que son consecuentes con las escuchas y el espionaje, entre otros asesinatos al cuerpo o al alma. Pero, sobre todo, porque además ¡se la chorearon toda!: con insignificantes obras sobrefacturadas y exhibidas con pueriles fanfarrias, mediante el sistemático redestino de millonarios fondos a publicidad, orquestando rústicos negociados con los insumos y la tercerización de servicios, discriminando asignaciones de obras para favorecer a los privilegiados de siempre y a la instalada corrupción gubernamental-inmobiliaria, castigando inequitativamente a los contribuyentes y cuadruplicando el ABL sin mejoras de servicios, subejecutando burda y escandalosamente el presupuesto republicanamente aprobado por la legislatura,... ¡puf!
El príncipe Mauricio mató padres y robó patrimonios públicos, pero los súbditos no demuestran tener memoria ni conciencia, sin embargo los ciudadanos prebendarios sí, claro, sostuvieron su predominio de clase.

Estos días yo también siento asco por los burgueses. Y confusión por los vasallos. Y mucha rabia no sólo por esa mitad. Y pena por casi todos.
Y me identifico con lo sentido y manifestado por Fito Páez y le hago el aguante, aunque no lo escribiría de ese modo en la contratapa de un diario con tirada nacional. Detesto conversar con doña Eufemia y aborrezco la hipócrita simulación, pero también procuro adaptar los medios a la trascendencia de los fines. Para transformar hay que acumular poder y para que ello sea factible hay que gobernar y, para gobernar, hay que ganar elecciones.


2011

¿Decís que puede leerse como una postura cínica "políticamente correcta"? Sí, claro que puede pero también tengo argumentos, motivaciones y experiencias que me confirman que funciona, aunque pude fallar. Tengo el "Súper Yo" ágil que no me reprime sino que adecua convicciones con objetivos, racionalización con emociones, causas con eventuales efectos, lo primitivo con lo gregario.

¿Enlazaste arriba a Fito Páez: La mitad? :¬)
Ahora sí, va, ¿te animás?... No quería darle más trascendencia que la de los multimedios dominantes y los otros, los funcionales a intereses ajenos.
  
 
Post-post

De haber leido antes la "Carta Abierta a Fito Páez" de Norberto Galasso, creo que no hubiese hecho este posteo. Creo.

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